Para edición profesional de un libro que después será impreso, la recomendación general es:
- TIFF (TIF) → La mejor opción para impresión profesional
- No utiliza compresión con pérdida (o puede usar compresión sin pérdida).
- Conserva la máxima calidad de imagen.
- Soporta espacios de color para impresión como CMYK.
- Es el formato preferido por muchas imprentas y editoriales.
- Ideal para fotografías e ilustraciones finales que irán a imprenta.
- PNG → Bueno para edición, pero menos habitual en imprenta
- Compresión sin pérdida.
- Excelente para gráficos, diagramas, logos y capturas de pantalla.
- Soporta transparencias.
- Generalmente trabaja en RGB, por lo que puede requerir conversión para impresión.
- JPG (JPEG) → Solo si la calidad es muy alta
- Utiliza compresión con pérdida.
- Cada vez que se guarda puede degradarse la imagen.
- Adecuado para reducir tamaño de archivos, pero no es el formato ideal para archivos maestros de impresión.
- Si se usa, conviene exportarlo con calidad máxima y resolución suficiente.
Recomendación práctica
- Archivo maestro de imágenes: TIFF a 300 ppp (dpi) o más.
- Fotografías para un libro impreso: TIFF en CMYK (si la imprenta lo solicita).
- Diagramas, gráficos o ilustraciones con líneas: PNG o TIFF.
- Evitar JPG como formato de trabajo principal; úsalo solo cuando el tamaño del archivo sea una limitación importante.
Resolución recomendada
- Impresión estándar de libros: 300 ppp (dpi) al tamaño final de impresión.
- Arte lineal (dibujos técnicos, esquemas): 600–1200 ppp para obtener líneas más nítidas.





